Es inevitable discutir con alguien, todos somos
diferentes y por obvias razones no todos pensamos igual; pero debes de tener
cuidado que discutir no es lo mismo que pelear; según la RAE “discutir”
significa examinar atentamente una materia o alegar razones contra el parecer
de alguien; solo queda en el debate, nadie dijo que se tenía que incluir gritos
y menos golpes.
1. NO
discutas si no crees que merece la pena hacerlo. Hay cosas por las deberías
hacerlo como si le echaste poca sal a la comida. Los temas sencillos y sin
tanta importancia puedes dejarlos pasar y ahorrar la energía que ibas a emplear
en discutir.
2. NO
hables si no conoces el tema. Para defender tu posición debes saber
argumentarte y para eso debes saber el tema del que están hablando. Recuerda
que si dices algo inexacto o equivocado la otra persona puede invalidar todo lo
que has dicho anteriormente.
3. NO
te desesperes. Escuchar un pensamiento diferente al tuyo choca y que otra
persona no entienda el tuyo es estresante. Tranquilo, molestarte y discutir más
no beneficiará a ninguno de los dos. Incluso podrían terminar diciendo algo que
se arrepentirán luego.
4. NO
te lo tomes personal. Algunas personas son muy apasionadas o no tienen tacto
para hablar; así que si dicen algo contra ti no creas que te está atacando a
propósito, sino que se está dejando llevar por la euforia de la discusión.
5. NO continúen
la discusión por otros temas. Si la conversación se va desviando por otros
temas, con asperezas pasadas, ¡detén la discusión! O propón que vuelvan al tema
de inicio, no es saludable que saquen a colación problemas anteriores que
podrían ya haber estados solucionados.
7. NO
inventes información con tal de ganar la discusión, ya que más adelante se
puede volver en tu contra. Además, no tiene por qué haber un ganador, cada
persona tiene diferentes pensamientos, idiosincrasia, cultura, etc. Así que
debes respetarla a ella y a sus pensamientos.
6. NO
te olvides con quien discutes. Piensa en tu relación con la otra persona, si la
otra persona es un amigo cercano o familia cuida tus palabras porque a pesar
que puedes ser sincero con ellos hay maneras de decir en la que no herirás a la
otra persona; si es un compañero de trabajo expresa tu opinión respetuosamente
y si es un extraño tal vez no sea necesario discutir y abandona la situación.
8. NO
dejes de escuchar. Una discusión es una conversación y por ende es entre dos
personas. No lo conviertas en un monólogo y toma en cuenta los argumentos de la
otra persona, puede que esté diciendo algo válido o tiene una mejor visión
frente a un tema que tú, y si no le entenderás y podrás razonar mejor con ella.
NO vale la pena ganar una
discusión si el precio es demasiado alto y si la otra persona sustenta mejores
argumentos, no seas orgulloso y acéptalo, siempre puedes aprender algo de esa
persona.
Daniela Gamboa


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